7 de marzo de 2011

FSC y sus Empresas certificadoras al servicio de las etnocidas empresas forestales en Chile.

Junto con montar un supuesto secuestro a sus gerentes, intentan blanquear su acción ecocida y etnocida a través de la identificación de los sitios de significación cultural al interior de los predios que explotan y la coacción de autoridades tradicionales del sector.

Por: Comunicaciones ATM, a 130 años de la pérdida de nuestra independencia como Nación

El territorio de Temucuicui, su comunidad Ignacio Queipul y la Alianza Territorial Mapuche (ATM), en enero del este año 2011, pusieron en la agenda pública de Chile el proceso de certificación forestal FSC que persigue Forestal Mininco, y la inexistencia de participación de las comunidades y territorios de la Nación Mapuche en dicha operación de alto interés especialmente a nivel internacional.

En su oportunidad, el werken de la ATM Mijael Carbone Queipul, cuestionó públicamente a través de una carta a FSC la nula información y participación de los directos afectados y colindantes con la invasión forestal, como son las comunidades mapuche, particularmente el lof Temucuicui. Iniciativa pública que germinó otras expresiones locales en este ámbito tan sensible para la vida diaria de las personas y el ecosistema del Mapu.

Pese a las expectativas positivas que algunos plantearon sobre esta materia, con enfáticos saludos de confianza en esta certificadora; la Alianza Territorial Mapuche mantuvo una posición vigilante sobre los resultados, especialmente al proceso de consulta en terreno que la certificadora SMARTWOOD se supone venía realizando entre los meses de enero y febrero del presente.

Aquella, así como la desconfianza, parece haber sido la posición correcta que desde esta organización se asumió a la luz de la gravedad que reviste el hecho de que la certificadora SMARTWOOD contratada por FSC, se haya negado tajantemente a reunirse al interior de la Comunidad de Temucuicui con las personas mapuche directamente impactadas por la invasión del monocultivo forestal de pino y eucalipto. Fredy Peña, de nacionalidad boliviana y encargado para América latina de SMARTWOOD expresó textualmente a uno de los werken de la ATM “luego de lo ocurrido el lunes pasado, no están dadas las garantías de seguridad para ingresar allá” en referencia a una tensa reunión que hoy se intenta montar como un secuestro al Gerente de Asuntos Públicos de Mininco, Augusto Robert, por parte de la comunidad al interior de la Municipalidad de Ercilla.

Aquella actitud y decisión de SMARTWOOD, en opinión de los líderes de la ATM no hace más que reflejar que los verdaderos mandantes para este proceso certificador son los gerentes de Forestal Mininco, quienes han pauteado y direccionado la acción del señor Peña. Porque hoy, Mininco es quién ha demandado judicialmente al werken Mijael Carbone bajo el delito de “secuestro”, de tal manera que esta es una clara vinculación de intereses y poderes que excluye y discrimina a uno de los actores centrales de este conflicto real entre las comunidades mapuche y las forestales. A la vez, se ha sabido que intentan blanquear su acción ecocida y etnocida a través de la identificación de los sitios de significación cultural al interior de los predios que explotan y la coacción de autoridades tradicionales del sector. Todo ello se realiza con la ayuda de la supuesta evaluadora contratada por FSC.

En ese contexto, la ATM convoca a las organizaciones afines a la problemática en cuestión existentes en el mundo, a denunciar y comunicarse con los afectados reales, con quienes –en el día a día- viven sin el agua que les arrebatan las forestales, las tierras erosionadas y contaminadas por la misma causa. A la vez, convoca no dejarse engañar por una poesía cuyas letras defienden los ecosistemas, la biodiversidad y la participación ciudadana pero cuya práctica sólo genera desconfianza, incomprensiones y mucho más poder a los depredadores de la madre tierra.